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Y al final del Camino… ¿qué?

10 abril 2010

Durante el Camino he escuchado dos frases que han calado dentro de mí. La primera decía algo parecido a “si todos nos comportáramos fuera del Camino como nos comportamos en él, el mundo sería diferente” y la segunda hablaba del destino y de la senda para arribar a éste… “si no vives el Camino, la meta no tiene sentido”.

Parte de mi post final sobre mi Camino de Santiago en año Jacobeo 2010, año de Indulgencia Plenaria, se orientará sobre estas dos sentencias.

La solidaridad de las personas y el transcurso de sus Caminos a Santiago, sus porqués, porque hay muchos caminos encauzados en una sola senda. Travesía que emprendemos y que llamamos “el Camino”: muchos caminos, tantos como personas se aventuran en él. Hay gente que lo realiza con espíritu festivo, con amigos, con ganas de compartir experiencias. Otros como reto personal, o deportivo, o como senda espiritual… o como camino de fe, o como mezcla de todo lo dicho o… con infinidad de motivos variopintos que se pueden entremezclar y cruzar, tantos como pueda llegar a pensar o razones tenga el ser humano.

He podido apreciar otra vez en éste mi tercer Camino, que la gente es solidaria, que se ayuda, que comparte, que está presta a las necesidades del otro. He visto vivir el Camino, unos sufriendo, otros disfrutando. He observado encuentros, despedidas y desencuentros. Yo he vivido el Camino y otras personas también. El Camino es la lluvia, la nieve, el barro, los ríos, las piedras, las subidas, bajadas, los amigos, la compañía, la soledad, el cansancio, el dolor ¡Tantas cosas!

Es la metáfora en movimiento de la vida, es un largo momento de reflexión personal. De preguntarte ¿Qué hago bien? ¿Qué hago mal? De responderte hoy un sí, y mañana un no.

El Camino enseña que no hay límites pero que hay adversidades, que el dolor duele pero se supera, que es necesario descansar para continuar, que es bello y a su vez agota pero que hay que seguir.

Y al final se llega, y desde el Monte del Gozo llega el gozo, la alegría, se ven las torres de la meta. El camino llega a su fin, la felicidad se entrecruza con la tristeza. Ya se termina y piensas – ¡No me voy a emocionar! Te emocionas, y llegas y cumples con las tradiciones. Descansas, ya hace días que echas de menos a tu familia ¡Qué ganas de verlos! … y aprecias más lo que tienes.

Todo esto y probablemente mucho más, ha significado para mí el Camino de Santiago. Mi afán de búsqueda se ha quedado de momento satisfecho. Lo necesitaba para apreciar desde la distancia lo que tenía, lo que tengo, mi familia, el trabajo, los amigos. Lo necesitaba para confirmar una idea que cada día ronda con mayor virulencia en mi cabeza. El “Fin” no justifica los “Medios” sino que la mayoría de las veces los “Medios” son los que deben justificar el “Fin”. 

El Camino de Santiago es honesto, hay que ir venciendo caminos y sendas de diferentes tipos, la meta diaria es una, no siempre la alcanzas, pero puedes quedarte antes y no por eso has perdido. Ya llegarás mañana, las circunstancias de hoy te lo impedían.  En nuestros trabajos lo vemos diariamente, la dura competitividad, los egoísmos, las metas y los fines lo copan casi todo, se da poca importancia al camino cuando es en sí mismo la propia meta, nuestra firma de identidad.

Por mi parte espero no olvidarme. Para finalizar este escrito sólo deciros que he sido feliz en el Camino, pero que lo soy mucho más escribiendo desde mi casa. Todos debemos racionalizar nuestras vidas y escoger caminos que busquen metas, pero debemos andarlos con honestidad. Si no comprendemos la meta al final del camino, no escojamos esa vereda. No tiene sentido.

El Bruc a 10 de abril de 2010. Año Jacobeo.

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11 comentarios
  1. Acabaste tu aventura con una reflexión muy acertada. Cualquier camino lleva a una meta. Pero lo importante es recorrerlo y más aún, la filosófia con la que se afronta el recorrido. Descansa peregrino. Un abrazo.

    • javistaff permalink

      Un abrazo Oscar y feliz día de sol en Cádiz. El camino es la clave 😉

  2. Rosa Mary permalink

    Me emociono leyéndote, sabiendo como eres y como sientes….es lo que te identifica y me enorgullece!

    Comparto absolutamente tus cuitas!
    Olé y amén!
    TQ

  3. Mònica permalink

    Me ha gustado mucho esta reflexión, Javier. La comparto totalmente.
    Y además me han cogido más ganas aún de hacer el camino algún día no muy lejano (espero)
    Gracias!!

    • javistaff permalink

      Claro que sí Mónica lo tienes que hacer. Es una maravilla, ya lo verás. Eso sí… nos lo cuentas :)) Y muchas gracias a ti por el comentario.

  4. maria permalink

    Gracias por compartir tus reflexiones, me gustan, y me encanta que hayan personas como tu!
    Un besazo Javi a ti y a toda la family!

    • javistaff permalink

      Gracias a ti María muchísimas gracias por ese comentario. Y a mí también me gusta que haya personas como tú. Besos.

  5. Javi permalink

    Totalmente de acuerdo

    • javistaff permalink

      Gracias Javi. Un beso.

  6. Ana permalink

    Javi gracias por las Polainas!!, parezco la perfecta ” peregrina”!!, que nerviosss!!

    • javistaff permalink

      Jaja, espero que no las utilices demasiado. Eso será señal de que no llueve mucho. Pero va bien llevarlas. Imagino esos nervios… yo tenía los mismos :)))

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